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Datos sobre el dengue en tiempos de epidemia

Las estimaciones sobre la enfermedad del dengue (análisis estadísticos, proyecciones por parte de centros y/o organizaciones locales e internacionales) trazan por lo general los posibles escenarios que deberán ser enfrentados. Gran parte este análisis exige una fuerte campaña de prevención, pero tras su poca efectividad, como es el caso local, se generan nuevos desafíos para intentar que los efectos de una epidemia declarada tengan el menor impacto posible.  

A partir de esta situación, el Dr. Arturo Vargas, microbiólogo e investigador de la Universidad Politécnica y Artística del Paraguay, amplía la visión sobre lo que se debe tener en cuenta para comprender mejor la enfermedad.  Las vacunas y su porcentaje de efectividad, las posibilidades de transmisión entre integrantes de familias que cuenten con personas afectadas, los remedios naturales, los falsos positivos y negativos en el diagnostico son algunos de los temas que el profesional considera deben ser tratados con responsabilidad.

Los serotipos: Existen cuatro serotipos de dengue capaces de generar la enfermedad en los seres humanos, es frecuente escuchar que una persona que ya tuvo dengue por algún serotipo tiene mayor probabilidad de desarrollar dengue grave en una infección secundaria, pero es importante tener en cuenta que una persona con infección primaria también puede desarrollar dengue grave, además, existen estudios que apuntan que una tercera o cuarta infección por el virus tienden a ser más leves.

En Paraguay los serotipos cuya circulación predominan actualmente son el DENV-2 y el DENV-4, todos los serotipos pueden causar epidemias y si bien existen estudios que mencionan al DENV-2 mayormente asociado al dengue grave, todos los serotipos pueden generarlo. Otros factores además del serotipo tienen un rol en gravedad de la enfermedad, como lo son el estado inmunológico del paciente y diferencias genéticas dentro de un mismo serotipo.

Sobre la efectividad de la vacuna contra el dengue: entre las alternativas existe la vacuna, que es de acceso exclusivo para personas con historial de infección por el virus. “La efectividad comprobada es del 60% en el grupo etario que puede recibir la vacuna y que varía según el serotipo de dengue, además reduce en un 90% las probabilidades que la persona vacunada llegue a óbito por causa del dengue grave y en un 80% que sea hospitalizada”, explica el Dr. Vargas.

“Aún no se pudo crear una vacuna para el uso de la población en general, la vacuna solo puede ser utilizada en personas que ya tuvieron la enfermedad, esto se debe a que, en los estudios realizados para evaluar la seguridad y eficacia de la misma, se observó que en las personas que nunca padecieron la enfermedad y en niños menores de 9 años que recibieron la vacuna, aumentaba el riesgo de que éstas padezcan dengue grave y que sean hospitalizadas”, agrega.

Además, las recomendaciones generales son las siguientes: – Tener entre 9 y 45 años, con indicación médica personas de hasta 60 años pueden aplicarse la vacuna.

– Serología positiva a dengue confirmada con estudio de laboratorio, es esencial para comprobar que la persona ya tuvo dengue en el pasado.

– Personas con algún tipo de inmunodeficiencia deben consultar a su médico antes de aplicarse la vacuna, por tratarse de una vacuna con virus atenuados.

Los remedios naturales: son varias las creencias populares que se remontan a rica cultura de la medicina alternativa, por ello existen algunas con amplia aceptación por un segmento importante de la sociedad. Si bien, existen formas de evaluar la efectividad de remedios naturales tanto en laboratorio como en la clínica, no existe evidencia tajante que pueda sugerir un tratamiento 100% natural de forma segura y eficaz. “Hay investigaciones con respecto a los remedios naturales, por ejemplo, las hojas de mamón, pero aún son insuficientes para corroborar su eficacia como tratamiento en pacientes con dengue, más estudios experimentales como ensayos clínicos deben ser realizados”.

Falsos positivos y negativos en el test de dengue: otra preocupación recurrente que ha adquirido relevancia entre las personas que presentan síntomas de infección, situación que de hecho tiene cierto margen de probabilidad en cualquier ensayo de detección realizado en laboratorio. “En el caso del dengue un ejemplo en el que puede darse falsos positivos es por la semejanza de su estructura con otros arbovirus que circulan en nuestro país, como lo es el zika, y los falsos negativos pueden darse, por ejemplo, por el tiempo que la persona lleva infectada en donde algunos anticuerpos o antígenos pueden no ser detectados”, señala el profesional.

Es decir, una persona con los síntomas de la enfermedad (fiebre, dolores de cabeza, etc.) difícilmente puedan disparar, solo por ese hecho, un resultado de falso positivo. La especificidad y sensibilidad de estos ensayos es muy alta, además, estos reactivos poseen controles tanto positivos como negativos para verificar (en términos simples) si funcionan adecuadamente, por lo que las probabilidades de un resultado falso positivo por causa de padecimientos comunes son prácticamente nulas.

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Es más probable que suceda un falso positivo por una infección a un patógeno con estructura semejante, pero también se pueden dar falsos positivos o falsos negativos, por ejemplo, por mala manipulación y conservación de la muestra, para esto existen estándares de calidad que deben tener los laboratorios para el control tanto de los equipamientos, reactivos, así como del entrenamiento del personal técnico.

Transmisión entre integrantes de una familia: es importante comprender que, en el caso de personas infectadas por el virus, los demás integrantes están bajo un porcentaje de riesgo elevado y deben tomar ciertas medidas, además, se debe comprender que la única forma de transmisión es a través de la intervención del mosquito vector. En este caso, el uso de repelentes, mosquiteros, telas metálicas en puertas y ventanas deben ser aplicadas de manera ineludible.

¿Sigue siendo el paracetamol el fármaco más eficaz? El paracetamol (acetaminofén o acetaminofeno), con propiedades analgésicas y antipiréticas, es indicado genéricamente para tratar fiebre y dolores moderados, el fármaco más utilizado para afrontar la enfermedad. Sobre sus efectos, el Dr. Vargas explica: “Es uno de los pocos medicamentos indicados para el tratamiento de los síntomas del dengue, otros pueden hacer con que el paciente tenga síntomas más graves por lo que es de suma importancia consultar al médico en caso de sospecha de dengue. El consumo diario del paracetamol no debe pasar de los 4 g (gramos) diarios porque resulta toxico para el organismo”.

En este sentido, la automedicación causa resultados adversos y dispara aún más las dudas sobre la utilización de fármaco, por ello es esencial confirmar la existencia de la enfermedad y seguir los delineamientos que los profesionales proveen a los pacientes.

El conocimiento juega un papel importante para combatir la enfermedad. Las medidas adoptadas actualmente fueron consideradas insuficientes, dado el contexto actual de epidemia, y una gran parte de la responsabilidad es trasladada a las acciones ciudadanas en cuanto a la propagación del mosquito. A este respecto, el Centro de Comunicación de las Ciencias pone a disposición de las personas un material de difusión que contiene información sobre enfermedades virales y grandes epidemias, entre ellas el dengue, apartado que precisamente fue desarrollado gracias a la colaboración del Dr. Arturo Vargas. “Virus” fue editado en conjunto por la Universidad Politécnica y Artística del Paraguay y la Universidad Autónoma de Chile y reúne de manera sencilla e ilustrada información relevante referente a entidades biológicas. La versión digital gratuita de este material puede ser descargada accediendo al siguiente enlace


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