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Síndrome de burnout y su relación con el capital psicológico de docentes no universitarios

El síndrome de burnout o síndrome del trabajador quemado es una enfermedad relacionada con el desgaste profesional a consecuencia de un estrés laboral crónico. Un estudio explora la relación entre los perfiles del capital psicológico de docentes no universitarios y la posibilidad de una eventual predisposición a que estos padezcan del mencionado síndrome.

En primer término, el síndrome de burnout fue categorizado como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS) mediante la actualización número 11 de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas de Salud Conexos (CIE-11), aprobada en el 2018 y que regirá a partir del 1 de enero de 2022. Por su parte, la investigación analiza el capital psicológico docente, centrando su atención en estos y los diferentes perfiles para hallar parámetros e indicios que adviertan grados de vulnerabilidad.

En tanto, el capital psicológico consta de cuatro componentes (eficacia, esperanza, optimismo y resiliencia), a su vez, el término ‘capital psicológico’ deriva de la Psicología Positiva, disciplina que tiene por finalidad potenciar las virtudes para prevenir trastornos, déficit o desordenes psicológicos a partir de la prevención y la promoción personal, comprendida como un enfoque renovado dentro de la psicología, en contra partida al clásico.

El estudio llegó a examinar cuándo los perfiles identificados diferían en sus niveles de agotamiento, del total de 1379 docentes (entre 24 y 63 años) no universitarios. Las diferencias entre los perfiles en el agotamiento se estimaron utilizando el software SPSS 26. Docentes con un perfil de bajo capital psicológico (es decir, poca confianza para completar con éxito tareas desafiantes: eficacia; falta de energía para establecer objetivos personales y trabajar para alcanzarlos) Esperanza; poca tendencia a hacer atribuciones causales positivas y desarrollar expectativas de éxito: optimismo y la baja capacidad de recuperación ante emergencias intensas en situaciones adversas (resiliencia), exhibieron niveles significativamente más altos de agotamiento físico y emocional.

Los factores externos e internos y las condiciones sostenibles de trabajo

La interacción entre los factores analizados, individuales y externos, permitió reconocer que a nivel individual la adopción de estrategias de afrontamiento negativos, los recursos emocionales insuficientes y una personalidad con tendencia al neuroticismo (estado con propensión a la depresión, sentimientos de culpa, envidia, ira, ansiedad) son condiciones de alto riesgo, por otra parte, a nivel externo, los investigadores determinaron que la excesiva carga de trabajo, el tiempo insuficiente, el comportamiento inadecuado de los estudiantes, las responsabilidades burocráticas y la falta de apoyo de los superiores son factores que también generan un entorno perjudicial para los docentes.

Otro rol fundamental lo cumple la psicología de la sostenibilidad y el desarrollo sostenible, que, a diferencia del enfoque tradicional, centrado en reducir o eliminar los factores externos e individuales mencionados, esta se enmarca en la promoción y abarca no solo cuestiones medioambientales o socioeconómicas, sino también la salud y el bienestar de los seres humanos en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Para cumplir con el objetivo de la investigación, los autores utilizaron instrumentos de evaluación y, tras analizar el perfil de todos los docentes que participaron del estudio, los agruparon para medir de forma individual y combinada cada uno de los 4 componentes del capital psicológico (eficacia, esperanza, optimismo y resiliencia) y determinar qué combinaciones y niveles de cada componente favorece a manejar de mejor o peor manera al agotamiento. El género, los años de experiencia profesional y la etapa educativa se tomaron como covariables.  

Los perfiles de capital psicológico hallados, características y cómo desarrollarlos en docentes con niveles bajos de capital

Durante esta etapa fueron categorizados siete grupos principales: el primer grupo lo conformaron docentes con puntajes muy bajos en los cuatro componentes del capital psicológico, el segundo grupo exhibió un perfil con puntajes altos en los cuatro componentes, es decir, personas con una fuerte convicción de movilizar recursos motivacionales y cognitivos (eficiencia), estado motivacional positivo para la planificación (esperanza), tendencia a juzgar positivamente los eventos (optimismo) y una alta capacidad para prosperar ante situaciones adversas (resiliencia).

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Por otra parte, el tercer grupo combina altos niveles de optimización y resiliencia con bajos niveles de capacidad y esperanza, los grupos cuarto y quinto son, en términos generales, perfiles con bajo capital psicológico. los perfiles sexto y séptimo son contrastantes. El sexto perfil se caracteriza por unir niveles altos de esperanza y optimismo con niveles bajos de capacidad y resiliencia.  Esto demuestra altas expectativas de alguien sobre el trabajo futuro en el lugar de trabajo, mientras que su capacidad de persistir en situaciones adversas es mínima, lo contrario al séptimo perfil.

Además, los autores señalan que la principal contribución de la investigación fue la de adoptar un enfoque centrado en la persona para determinar diferentes perfiles de capital psicológico, permitiendo reconocer los grupos más y menos vulnerables a sufrir el síndrome de burnout. En vista de los resultados, el estudio sugiere que cuanto más bajo es el capital psicológico de un grupo de docentes, se debe fomentar patrones realistas sobre la situación particular, que sean alcanzables y controlables, estimular objetivos comprometidos acompañados de estrategias y planes de contingencia.

Finalmente, desarrollar climas de trabajos que incentiven el potencial personal, sostenibles, provean las herramientas necesarias y que la organización realice un análisis pormenorizado para elevar los componentes del capital psicológico con índice bajo son algunas de las claves para bienestar de los trabajadores, indispensables para la promoción y el desarrollo de organizaciones y sociedades más saludables.


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